jueves, 7 de agosto de 1986

En el rol de todos los días

En el rol de todos los días fue mi primera serie sobre rock mexicano. Planteada como un vínculo entre las rolas de rock mexicano y la realidad social, a partir de notas periodísticas temáticas sobre los sucesos del momento, logró establecer un fuerte vínculo con los radioescuchas, algunos de los cuales, a 20 años de distancia, me siguen recordando por esa serie y les sigue representando un punto de referencia.

Se transmitió durante los jueves, de agosto de 1986 a diciembre de 1988, en horario de las 23:30 a la 1:00 de los viernes.

Para las rúbricas, Jaime López grabó en el Estudio A de Radio Educación, una versión acotada de su danzón acapella 'Lo que te voy a contar', acompañado al piano por Jorge, el Coco, Bueno para la entrada, mientras que para la salida El Coco hizo una versión instrumental de la misma, en la que tuvo que ponerle unas llaves a las cuerdas del piano para intentar un sonido de pianola.

El equipo de producción estuvo formado por Álvaro Mejía, quien grababa la pre-producción en el estudio, mis hijas radiofónicas: Bety Bátiz y Ana María Mejía y yo.

En el estudio grabábamos los textos (citando a las fuentes) en las voces de Ana, Bety y, ocasionalmente, mía, en función del tema escogido mientras yo iba clavando las rolas tratando de vincularlas a las notas.

Ellas hicieron un trabajo de investigación de muy buen nivel y como estaban recién egresadas de su UAM, contagiaban la frescura y la espontaneidad, muy necesarias para un programa orientado a los chavos.

Salido al aire al año de sucedido el sismo del '85, el primer programa lo dedicamos a la presentación de la versión en LP de 'Hurbanistorias' (el único caset que dejara grabado en vida Rockdrigo) y el segundo a la Fundación Rancho Electrónico que se encargaría de producir la obra del Rockdrigo y estuvo presente su padre, don Manuel González Sámano.

El tercer programa fue una especie de editorial en la cual Armando Ponce entrevistaba al entonces flamante cronista de la ciudad Guillermo Tovar y de Terresa, quien se declaraba sorprendido por el rescate que varios letristas tenían de la historia de nuestra ciudad capital, y así charlaba sobre la historia de la Calle de la Soledad en referencia a la "1a. Calle de la Soledad" de Jaime López, y mencionaba lo sucedido en las calles de Antonio Caso con la 'Vieja ciudad de hierro" del Rockdrigo.

Dentro de En el rol de todos los días se transmitió prácticamente a todo grupo y músico que navegaba en el rock, por entonces mucho más marginal que ahora, a partir de los escasos discos y casets existentes, así como los demos y las grabaciones que pudimos hacer en los estudios de Radio Educacion.

Al final de esta nota trataré de listar a todos los intérpretes que transmitimos durante la serie que derivó, hacia su último año, en complacencias para los radioescuchas, lo que propició un programa de fin de año con las 100 rolas más pedidas por ellos.

jueves, 5 de septiembre de 1985

Yo no creo en las brujas, pero de que las hay... ¡las hay!

Yo no creo en las brujas, pero de que las hay... ¡las hay! fue mi segunda serie, de hecho es la continuación de 'A Campo Traviesa' y se inicia a partir de mi estancia en Francia y España durante buena parte de 1985.

El nombre fue tomado de un dicho popular gallego que dice 'Eu non creo nas bruxas, pero haber... hainas" del cual me traje una calcomanía desde Santiago de Compostela, misma que adornó el viejo Datsun en los 80s y principios de los 90s.

Se transmitió los jueves, desde septiembre del '85 (dos semanas antes del terremoto) hasta diciembre del '86 con una duración de 1 hora.

El equipo de producción estuvo formado por Álvaro Mejía en la grabación, las voces de Andrea Fernández, Cecilia Toussaint y la mía.

lunes, 6 de febrero de 1984

A Campo Traviesa

'A Campo Traviesa' fue el primer programa que produje y significó mi entrada formal a Radio Educación.

Por esa época yo tocaba con un grupo del mismo nombre y resultaba muy raro para entonces, encontrar a otros tipos clavados en el folk inglés y celta como yo acá, en México.

Al principio Héctor Cruz me conectó con Alejandro Aréchiga y este a su hermano Memo (entonces de 15 años pero que tocaba la penny whistle -o flauta irlandesa- padrísimo) y así iniciamos los tres, en el viejo ghetto de Mixcoac. Casi inmediatamente se incorporó el mismo Héctor, con quien ya había intentado hacer el Fairport-Steeleye-Mex. En la Nacional de Música conocí a Mario Martínez, médico convertido en músico (después tocó con la Ópera Flotante), quien le llegó un rato a vivir al ghetto y pronto se alistó en el grupo. Casi inmediatamente y de la misma ENM, invité a Raúl Tudón (después con Tambuco y un excelente percusionista) y Leticia Ponce conectó a Sandra Fuentes en la carrera de Letras Francesas para cantar las rolas de Tri Yann. Esta puede considerarse la formación de A Campo Traviesa en su primera etapa. Tiempo después llegaron Edgar Sosa (no recuerdo bien como lo conocí pero, además de tocar, me hizo la asistencia en la serie radiofónica mientras yo rolaba por la France. Al poco tiempo integró el grupo Cen que acompañó a Roberto Ponce en el Segundo Festival de la Canción Rupestre). Después llegaron Checo y su primo Manolo Ugarte traídos por Raúl y luego en mi trabajo previo a Radio Educación conocí a Kippy Knight quien tocó la flauta y trajo a Margarita, maravillosa violinista que tocaba en la Sinfónica de Xalapa (creo).

Desde principios de los 70's, una vez descubierto Fairport Convention y al amparo de Jethro Tull y la versión de Traffic a John Barleycorn, todos los sábados, con Marco Racoon, le llegaba al Hip-70 de Armando Blanco y a Flashman 2000 en Mixcoac, catálogo en mano, a barrer los estantes hasta encontrar lo que fuera de folk europeo (con o sin rock) y así me fui haciendo de un buen número de estos discos.

Luego comencé a buscar literatura al respecto (entonces internet sólo lo conocían el Pentágono y sus similares) y a conocer un poco más sobre esta música.

En 1981, a raíz de la muerte por huelga de hambre de Bobby Sands, activista irlandés, Mario Díaz Mercado, en su programa Sinopsis, invitaba al auditorio de Radio Educación que tuviera música irlandesa a echarle un paro pues estaba tratando el tema pero no tenía música adecuada. A los pocos minutos llegué con Héctor Cruz y un bonche de acetatos y eso fue el principio.

En un par de años Ricardo Pérez Montfort Ricachá me animaba a presentar una serie sobre el folk europeo y Marta Acevedo (subdirectora de producción) la aceptó. Por cierto, Marta había sido alumna de mi padre en el aprendizaje del Esperanto.

Comencé a preparar los guiones sin antes haber hecho guiones, pero mi pasado de radioescucha (y los guiones administrativos que Lalo Bernal me enseñó a hacer en NP) me facilitaron la tarea. El primer guión lo revisó en múltiples ocasiones el gran oso Armando Ponce y lo leí y lo releí infinidad de veces, ahora le cambiaba una frase, una palabra, una coma... en fin.

Se transmitió los lunes, a las 18:00 horas del 6 de febrero de 1984 a agosto de 1985, con una duración de media hora semanal.

Nuestro inolvidable Emilio Ebergeny fue el conductor y Alvarito Mejía el operador. Ahí supe que debía hacer rubricas y demás. Me encontré así, de sopetón, frente a la instancia que me daría un vuelco total: la radio.

En mi periplo europeo, como ya dije, Edgar Sosa me ayudó con la asistencia y en las voces, cada que Emilio no podía, me hicieron el paro otras dos de las grandes voces que ha tenido Radio Educación: Paty Kelly y Andrea Fernández, queridos todos ellos.

'A Campo Traviesa' fue una serie dedicada pues, al folk-rock y su tratamiento. Era, por la parte del guión, una investigación con visos de etnomusicología (siempre a través de textos extranjeros obtenidos) y por la música un abanico de las diferentes corrientes dentro del folk y los diferentes países donde se recuperaba para los jóvenes. El subtítulo de la serie fue: '¿por qué hablar de folk en los 80's?'

Sobra decir el cariño que tengo por esta música y esta serie, por eso en cada ocasión la programo dentro de la programación musical o en alguna programación en vivo.